Reto
La implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) planteaba al Ayuntamiento de Getafe un desafío estratégico: cumplir con la normativa estatal y, al mismo tiempo, mejorar la movilidad, reducir emisiones y garantizar una gestión basada en información rigurosa y transparente. Sin embargo, la aproximación tradicional —centrada únicamente en el control de accesos— ofrecía una visión limitada de la realidad urbana y no permitía comprender cómo evolucionaba el tráfico dentro del perímetro ni anticipar su impacto sobre la vida cotidiana de la ciudadanía.
Además, la información clave para gestionar la ZBE procedía de múltiples fuentes: dispositivos de control, sensores, accesos, sanciones, cámaras, históricos o datos externos de movilidad. Esta fragmentación dificultaba correlacionar variables, profundizar en los patrones de comportamiento y consolidar un sistema eficaz de seguimiento y planificación. La falta de una plataforma unificada impedía generar una imagen completa y actualizada de la movilidad.
El Ayuntamiento necesitaba una solución integral que permitiera visualizar, analizar y operar la ZBE en tiempo real. Una herramienta que no solo mostrara el estado actual, sino que permitiera evaluar tendencias, detectar problemas de manera temprana y fundamentar decisiones con datos vivos y verificables.
Con este contexto, Getafe apostó por un enfoque innovador: construir un Gemelo Digital de la ZBE capaz de integrar datos urbanos, modelado 3D, automatización de procesos y analítica espacial avanzada, evolucionando de un modelo estático de control a un sistema inteligente de gestión continua.